Libertad cognitiva
El derecho de toda persona a pensar, razonar y tomar decisiones sin interferencias tecnológicas no consentidas es la base de cualquier sistema democrático y de cualquier noción de autonomía individual.
Vicepresidente de la Fundación Zaballos. Preside la comisión de Neuroderechos
Presidenta de la Fundación Zaballos. Jurista, comisión neuroderechos
Tesorero de la Fundación Zaballos. Jurista, comisión neuroderechos
Garantizar la libertad cognitiva, la privacidad neuronal y la dignidad humana frente a las amenazas que plantea el avance de la neurotecnología sobre la esfera más íntima de la persona.
Los avances científicos y tecnológicos en el ámbito de la neurociencia abren posibilidades inimaginables hace apenas unas décadas: mejorar la calidad de vida, tratar enfermedades hasta ahora incurables y expandir los límites del conocimiento humano. Pero esos mismos avances plantean riesgos inéditos que afectan al núcleo más profundo de la persona.
Los neuroderechos buscan garantizar la libertad cognitiva —el derecho a pensar sin interferencias externas—, la privacidad de los datos neurológicos y la inviolabilidad de la dignidad humana, anticipando la regulación legal antes de que la tecnología nos desborde. No todo lo que es posible debe ser permitido si compromete la integridad y la autonomía de la persona.
La libertad cognitiva y la privacidad de nuestros datos neurológicos son la nueva frontera de los derechos fundamentales.D. Carlos Matilla Reyes Del Pulgar, Vicepresidente de la Fundación Zaballos
Porque los neuroderechos no son una cuestión exclusivamente jurídica ni científica, sino un reto humanista que exige el esfuerzo conjunto de la ciencia, la ética, el derecho y la política. Por eso abordamos el fenómeno desde tres perspectivas esenciales:
El derecho de toda persona a pensar, razonar y tomar decisiones sin interferencias tecnológicas no consentidas es la base de cualquier sistema democrático y de cualquier noción de autonomía individual.
Los datos cerebrales son la información más sensible que existe. Garantizar su confidencialidad y prohibir su uso sin consentimiento explícito es una exigencia ineludible de cualquier Estado de derecho.
Ningún avance científico o interés comercial puede justificar la instrumentalización de la persona. La dignidad es el límite absoluto ante el que debe detenerse cualquier tecnología.
Los neuroderechos son una propuesta de derechos humanos diseñada para proteger a las personas frente a tecnologías capaces de registrar, interpretar o modificar la actividad cerebral. La formulación más influyente es la propuesta por el neurocientífico Rafael Yuste y otros investigadores.
Protege la continuidad de la personalidad, la memoria, las emociones y el sentido del yo.
Busca evitar alteraciones no consentidas de la identidad mediante neurotecnologías.
Garantiza que las personas puedan tomar decisiones sin manipulación indebida de su actividad cerebral.
Pretende impedir sistemas que influyan de forma oculta o coercitiva en la voluntad.
Protege los datos cerebrales —pensamientos, intenciones, emociones detectadas por dispositivos.
La información neuronal merece una protección incluso más fuerte que otros datos personales.
Busca evitar que las tecnologías que aumenten capacidades mentales generen desigualdades extremas.
Promueve un acceso justo a los beneficios de las neurotecnologías.
Exige que los sistemas que procesan datos cerebrales no discriminen por razones económicas, sociales, étnicas o de género.
Reclama transparencia y supervisión de los algoritmos.
Chile fue el primer país en incorporar explícitamente la protección de la actividad cerebral y los neurodatos en su marco jurídico, convirtiéndose en referencia mundial sobre esta materia.
El origen de la Comisión de Neuroderechos refleja el compromiso de la Fundación con la defensa de los derechos de las personas ante los nuevos desafíos tecnológicos —y la voluntad de actuar antes de que la norma llegue tarde.
El interés por esta materia nace de la especial atención que la presidenta de la Fundación, Emilia Zaballos, presta a las cuestiones jurídicas que afectan a la dignidad y los derechos fundamentales de las personas. Esa mirada anticipatoria la llevó a interesarse tempranamente por el ámbito de los neuroderechos.
Con el fin de conocer de primera mano las implicaciones éticas y jurídicas derivadas del desarrollo de las neurotecnologías, la presidenta realizó un viaje a Nueva York para entrevistarse con Rafael Yuste, uno de los principales impulsores internacionales del reconocimiento de los neuroderechos. De aquel encuentro y del intercambio de ideas surgió el germen de la actual Comisión.
La Comisión de Neuroderechos trabaja para anticiparse a los retos que plantea el avance científico y tecnológico, con la vocación de liderazgo de la Fundación en la protección de los derechos humanos como guía permanente.
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La Fundación Zaballos para la Defensa de los Derechos Constitucionales reunió a científicos, juristas, filósofos y tecnólogos para reflexionar sobre uno de los mayores retos del siglo XXI: la protección de la mente humana en un mundo donde la neurotecnología avanza a velocidad vertiginosa.
Organizada por la Fundación Zaballos en colaboración con la Fundación de Neurociencias. Presentada por D.ª Sara Garrido García, gerente de la Fundación de Neurociencias.
Ver fotos del eventoLa presidenta de la Fundación Zaballos, D.ª Emilia Zaballos Pulido, abrió la jornada subrayando que los avances en neurociencia abren posibilidades inimaginables hace apenas unas décadas: mejorar la calidad de vida, tratar enfermedades incurables y expandir los límites del conocimiento humano. Advirtió, no obstante, que el fenómeno de los neuroderechos debe abordarse desde tres perspectivas esenciales: la visión científica y tecnológica, la perspectiva ética y moral y el enfoque jurídico.
A continuación se proyectó un vídeo del profesor D. Rafael Yuste, catedrático de Neurociencia en la Universidad de Columbia, líder del proyecto Brain, premio del jurado en la IV Edición de Premios Fundación Zaballos y considerado uno de los padres del concepto de neuroderechos. Durante la jornada también se proyectaron 20 minutos del documental «Theatre of Thought» (El teatro del pensamiento), de D. Werner Herzog, con D. Rafael Yuste como asistente científico jefe.
La tecnología debe estar siempre al servicio de la dignidad humana.D.ª Emilia Zaballos Pulido · Presidenta de la Fundación Zaballos
Moderada por D.ª Ofelia Tejerina, presidenta de la Asociación de Internautas.
La neurotecnología busca una oportunidad para mejorar la vida. Tienen que estar regulados, pero no sobrerregulados.D. Antonio Oliviero · Neurólogo y jefe del grupo FENNSI
La IA puede afectar a la salud mental positiva o negativamente, y no somos siempre conscientes de la magnitud de su influencia.D. Víctor Maojo García · Catedrático de Inteligencia Artificial en la UPM
Estamos leyendo la actividad cerebral en superficie, lo que es muy distinto a leer la mente.D.ª Cristina Villaescusa Urbaneja · Neurofisióloga clínica, consejo asesor de la Fundación de Neurociencias
Hay dispositivos capaces de modificar aspectos del cerebro que pueden comprarse fácilmente por internet. Esto tiene que estar regulado al 100%.D. Francisco Manuel Ocaña Campos · Profesor e investigador de la Universidad de Sevilla
Moderada por el jurista D. Carlos Fernández Hernández.
No hay que tener miedo. Hay que reaccionar con calma y sin apresurarnos.D. Albert Cortina Ramos · Experto en transhumanismo
No vamos a llegar a una ética compartida universal, pero sí podemos acordar principios fundamentales que no deben ser alienables.D. Pablo López Simón · Novelista y profesor (IE Business School, UNIR y UNIE)
Mientras Estados Unidos inventa y China fabrica, Europa regula y se queda atrás. Hay que dar el paso ya.D. José Luis Cordeiro · Vicepresidente de la Asociación Transhumanista Mundial
La naturaleza de la persona debe ser el principio rector. No causar daño y potenciar su desarrollo.D. Francisco Manuel Jiménez Aguilera · Filósofo, jurista y director general de Zaballos Abogados
Moderada por el periodista jurídico D. Carlos Berbell, director de CONFILEGAL.
El debate, que coincidió simbólicamente con el gran apagón eléctrico que dejó sin luz a buena parte de España, Portugal y Francia, fue un llamado de alerta sobre los riesgos de caminar a ciegas ante el avance de la neurotecnología.
No podemos permitirnos regular estos desafíos desde un único enfoque jurídico tradicional.D. Tomás de la Quadra-Salcedo · Catedrático Emérito de Derecho Administrativo (UC3M)
La identidad, la intimidad mental y la libertad de pensamiento deben ser protegidas mediante nuevos derechos. La abogacía debe evolucionar.D. Antonio Garrigues Walker · Presidente de la Fundación Garrigues
Esto plantea enormes interrogantes éticos y jurídicos. La autonomía individual está en juego.D. Luis Miguel González de la Garza · Doctor en Derecho, coautor de «Qué son los neuroderechos»
La reacción dominante fue de preocupación. Entendieron lo que implica la neurotecnología.D.ª Emilia Zaballos Pulido · Presidenta de la Fundación Zaballos · Doctora en Derecho UCM
D.ª Emilia Zaballos lamentó que, pese al interés generado entre los parlamentarios, aún no se haya constituido una comisión formal ni se haya impulsado una propuesta legislativa concreta en España. Destacó, no obstante, el impulso que supone la creación de la Fundación Spain Neurotech y el Instituto de Neurotecnología de Madrid, fruto de un acuerdo entre el Gobierno de España y la Comunidad de Madrid, con una inversión de 200 millones de euros en 15 años.
Los neuroderechos no son una cuestión exclusivamente jurídica ni científica, sino un reto humanista que exige el esfuerzo conjunto de la ciencia, la ética, el derecho y la política para asegurar que el futuro tecnológico esté, siempre, al servicio de la humanidad.